El hastío del lunes, originalmente cargada por JigokuHime.
Allí fue donde te escondí,
profundo.
Entre las sombras de las muertes tantas veces soñadas.
Debajo de los faros dorados que alumbran el hastío del lunes,
entre los cristales húmedos,
teñidos por el vaho de la madrugada.
Te escondí allí.
Debajo de un cassette atrofiado,
entre las hojas de un diario herido.
Allí mismo.
Sin piedad borré tu nombre,
y me recliné vacía,
sintiendo el miedo que nace
con el paso de los años.
Ahogada en un mar de saliva,
así;
decidí matarte.



1 latidos:
como tantas otras veces
me dejas sin palabras
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