A veces...

miércoles, 22 de febrero de 2012

... pienso que la vida se distribuye en piezas infinitesimales de momentos felices, abigarrados, excesivos, pero siempre constantes en sus apariciones y ausencias. La vida es así, simple y caprichosa, escondiendo pequeños retazos de alegría esperando a sorprenderte.

Siempre camino con el corazón muerto de hambre y los ojos vomitando vida. No se caminar de otra manera, así siempre estoy expectante, inquieta, vacía, dolida, pero ávida... ávida de todo... esperando al exceso, al momento, al recuerdo. Esos momentos que son tan sencillos como esos paseos noctámbulos a los que últimamente soy tan asidua.

5 latidos:

marga cumbrao dijo...

Pero bueno Carolina. Has dado en el clavo. Futbolin, elemento imprescindible de mi más tierna imfancia, uno de mis pasatiempos favoritos, grandes recuerdos y momentos. Todavía hoy cuando encuentro uno no puedo resistirme a echar una partidita. Mola, mola, mola.

don Gerardo de Suecia dijo...

Un artículo interesante! Voy a leer más en este blog más tarde.
Bienvenido a mi blog don Gerardo de Suecia en esta dirección:
http://turbeng.wordpress.com/
(Allí puede darme consejos de que hacer con vecinos
que pasan mi seto andando, en bicicleta y en coche..).

Agustin Rios dijo...

Lindas palabras, bloggera. Todos atravesamos cambios bruscos en el estado de ánimo. Es un proceso doloroso, pero donde se encuentra la fortaleza. No hay mejor momento que caminar y observar el mundo en silencio. En esos pasos, hombres y mujeres, llegamos a ver con claridad nuestros defectos y virtudes; logramos, en definitiva, hallar el quiste que aqueja la felicidad en vida. La solución está ahí, al alcance de la mano. Hasta parece muy fácil ejecutarla. Pero cuando retorna el bullicio y detenemos la marcha, otra vez en el día a día con las personas, olvidamos el código que conduce a la salida de emergencia, al escape del problema. Tal vez lo hayamos olvidado, o simplemente lo recordamos perfectamente, pero la maldad natural, de la que todos los seres humanos somos parte, nos quita la posibilidad de extirparla para siempre.
Un ejemplo sencillo: A veces queremos mejorar una relación en deterioro con un amigo, sabiendo de principio a fin cuál es el punto de partida del enojo. Lo evaluamos y apreciamos la pequeñez del problema. Qué fácil sería revertirlo, pensamos.
Sin embargo, cuando vemos nuevamente a la persona, listos para actuar, y aparece aquel gesto que nos gusta del amigo, lo que parecía un mosquito a matar, cobra la dimensión de un dinosaurio.
Qué mejor que el sol y el día para ir en contra de las distracciones que nos alejan de mala gana de un cambio positivo. No sé quién eres, ni cuáles son tus paseos noctámbulos. Pero sí sé que yo perdí años y cabeza bajo el cóctel de música y éxtasis en noche del enemigo, que se disfraza de amigo. Saludos. Nota:Si me equivoqué discúlpame. En ese post, no he visto un futbolín, sino algo más.

Carolina Martínez Rodríguez dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios y reflexiones. Es más que grato leerlas.

qingblog dijo...

Use Microsoft office 2010 Word and had to have the new version so my documents would open correctly. Enjoy the freedom of using Office 2010 from more locations on more devices.

Design by Pocket